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MOLINOS

 

Introducción

Historia/y evolución de la molienda

Molinos harineros de agua

Descripción de elementos

Molinos de Arbón

Molín del Penón

Molín Novo

Molín Veyo

Otros

Platos con harina de maiz

 

 

 

 

FOTOGRAFÍAS DE LOS MOLINOS

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

INTRODUCCIÓN 

Tenemos la satisfacción de presentar una página Web de los molino harineros de agua para los entusiastas de la arqueología industrial y en particular de la molinología con el fin de que sirva de guía para realizar proyectos de recuperación de estas viejas instalaciones.

Este invento constituyó una gran revolución técnica y supuso la primera liberación del hombre del trabajo "bruto" para mover las pesadas ruedas de los molinos romanos.

Nuestro trabajo pretende, además de la reconstrucción de nuestro molinos, concienciar a los políticos para que impulsen la recuperación de este patrimonio cultural e intentar que nuestros paisanos comprendan su importancia.

El esfuerzo para salvar este patrimonio de nuestros abuelos estoy seguro que nuestros nietos nos lo agradecerán  y podrán entender una parte de la tradición popular asturiana: "la cultura del pan" y términos como moxega, tufo, rodezno, maquila.

Esperamos seguir en esta línea. Una vez restaurado el "Molín Veyo", nos gustaría realizar la mima labor con los otros molinos. creación de un área recreativa como parte final de la llamada “Senda el balcón de Arbón”. Todo ello preservando el entorno natural, promoviendo actitudes que rescaten nuestro patrimonio cultural y sin perjuicio de otras actividades recreativas. Creemos que sería un punto fundamental del turismo rural del concejo.

Es de resaltar que la zona donde se encuentran es de singular belleza. En el tramo final del cauce río de La Acebal, poco antes de desembocar en una cola del embalse de Arbón. El río discurre en un delicado paisaje entre  lajas de cuarcita, pequeñas cascadas y árboles autóctonos. Nuestra idea es la restauración de los tres molinos, realizar un censo de los molinos de Villayón.

Para terminar tenemos que agradecer a todas las personas que nos han apoyado y en especial al Servicio de Patrimonio Histórico y Cultural de la Consejería de Educación y Cultura del Principado de Asturias.

                                                Arbón a 26 de noviembre del 2001

 

 

 

 

                                                                                                                   

 

HISTORIA Y EVOLUCIÓN  DE lA MOLIENDA                                   PRINCIPIO (arriba)

Desde los comienzos de la civilización el hombre se ha beneficiado de los distintos tipos de cereales para fabricar el pan, pan que ha variado según las zonas y las culturas de los distintos pueblos.

Probablemente el método de molturación más primitivo haya sido el empleo de dos piedras, mas o menos duras, planas y pulidas, entre las que se machacaban los cereales hasta conseguir una harina con la suficiente finura, para ser asimilada por el organismo, se puede decir que este fue el primer antecedente de la fabricación de pan.

La utilización de los más variados instrumentos, por percusión o rozamiento, permitiendo moler los granos de los distintos cereales, se remontan a las sociedades preagrícolas y agrícolas del Neolítico. En las excavaciones arqueológicas se encuentran con frecuencia unos tipos de molinos consistentes en una piedra con la parte superior cóncava sobre la que se hacia girar una pieza del mismo material y volumen cilíndrico. Son los molinos conocidos con el nombre de metate americano.

En Asturias, el molino de mano de ruedas circulares de piedra, primera evolución de los molinos neolíticos, aparece por primera vez durante el periodo de la romanización. En el castro de Coaña se encontraron varios de estos molinos en las viviendas descubiertas. Su funcionamiento consistía simplemente en hacer girar la piedra superior sobre la inferior, accionándola manualmente con una palanca dispuesta de forma lateral, el grano se iba alimentando por un agujero que llevaba la rueda superior.

Hasta la introducción del cultivo del maíz, finales del siglo XVI y comienzos del XVII, en Asturias sólo se molía la escanda, el mijo y el panizo. La escanda una vez rabilada y trillada en los molinos de rabilar, se seguía molturando en los primitivos molinos de mano circulares. Esta labor la realizaban las mujeres en su casa cada vez que necesitaban harina para la alimentación. El panizo y el mijo eran triturados en grandes pilones o pisones de piedra con un mazo o "mayo" de madera a base de golpearlo repetidas veces. La harina de panizo se cocía con leche y constituía la dieta más frecuente en los desayunos de muchos hogares asturianos.

La climatología de Asturias, mucha humedad y terrenos muy montañosos, además de la falta de sol, hizo que el cultivo del trigo común no diese buenos resultados, por aclimatarse sólo en escasos lugares que resultaban insuficientes incluso para la demanda de aquellos tiempos. Por esta razón el cultivo mas extendido fue el de la escanda, especie de trigo rústico, cereal de invierno muy resistente al frío, que se adaptaba a las zonas montañosas, que era menos exigente en cuanto a clima y profundidad de suelo y que resistía mejor al ataque de la roya. Fue el cereal básico de Asturias en épocas antiguas.

La recolección de la escanda tiene lugar a finales de Agosto o principios de setiembre, para ello se arrancan solamente las espigas con ayuda de unos palos, que reciben el nombre de mesorios o mesories dejando la paja sobre el terreno y depositando las espigas en un macón o macona.

Estas espigas están protegidas por una gruesa cáscara por lo que el primer paso ha de ser el escascarillado del grano en los molinos de rabilar o pisones.

Los molinos de rabilar escanda, llamados también tahonas, pertenecen al grupo de los ingenios denominados de sangre, eran unos mecanismos movidos de forma manual por cuatro personas (4 rodrigos) y estaban, salvo las muelas de moler, construidos de madera. En ellos podemos distinguir las siguientes partes:

- La rueda, que se hace girar de forma manual, por medio de una o dos manubrios o rabiles, lleva en su corona y por la parte interior incrustados unos 30 dientes.

- La jaula o linterna, especie de jaula de ardilla de madera, que gira al engranar con los dientes de la rueda y que en su giro arrastra solidariamente con ella el eje del molino el cual a su vez hace rotar la muela superior del molino.

- Las dos muelas de piedra arenisca y forma circular, la inferior fija y con un picado radial muy grueso, que permita el descascarillado del grano pero que no lo parta ni triture; la superior o muela móvil lleva un agujero en el centro por donde entra el grano de escanda y donde además lleva incrustada una especie de soporte metálico en forma de cruz que hace que esta rueda gire solidaria con el eje.

 

MOLINOS HARINEROS DE AGUA                       PRINCIPIO (arriba)

GENERALIDADES

En Asturias debido a su configuración geográfica se desarrollo una importante industria molinera, los molinos ocuparon lugares muy pintorescos al lado de los numerosos riachuelos que discurren por sus valles. Esta industria tomó gran auge con el cultivo del maíz, procedente de América, a partir del siglo XVII.

Las primeras referencias de la sustitución de la fuerza humana o animal por la fuerza hidráulica como fuente de energía para el funcionamiento del molino, la encontramos escrita por Antipater de Salónica, que en el año 85 a.C. ya nos habla de un molino de agua de rueda horizontal. Vitrubio en el año 25 a.C. describe la existencia de la rueda vertical movida por agua.

En Asturias la sustitución de la fuerza humana por la hidráulica no se produce hasta la Edad Media, y más concretamente en los siglos XI y XII, momento este en el que la geografía asturiana comienza a cubrirse de pequeños molinos, que aprovechan la energía hidráulica de los numerosos arroyos y regatos, que permitieron a nuestros campesinos conseguir la energía necesaria para moler sus cereales sin una gran inversión.

La necesidad de triturar los cereales para facilitar su consumo y asimilación por el organismo humano tuvo en el concejo de Villayón y en particular en Arbón. una solución similar al resto de Asturias, aunque aquí la abundancia de ríos y riachuelos posibilitó una gran concentración de molinos de agua. Con el paso del tiempo y su desuso se deterioraron; sin embargo, en algunos lugares quedan restos de los primitivos molinos. Considero interesante realizar una especie de catastro de los molinos existentes en el concejo de Villayón y sus características.

Alrededor y basadas en los molinos se crearon multitud de leyendas y divertidas coplas, los molinos eran lugares de reunión de las gentes, viejos y jóvenes, de las aldeas próximas y en ellos se comentaban los acontecimientos cotidianos, los chismes y cuentos, unas veces reales y otro fruto de la imaginación de los contertulios, todo el ir y venir de las parroquias cercanas era puesto en tela de juicio en los molinos. Además al estar generalmente alejados del resto de la población, la imaginación y la malicia de las gentes les dieron una fama poco menos que pecaminosa y son muchas las canciones populares que aluden a ello.

No en vano constituía un aspecto fundamental en la vida de la gente de esta zona. En el molín molíase el trigo, el méiz (maíz), centén (centeno) que eran alimentos básicos tanto para los hombres como para los animales.

La explotación de los molinos podía hacerse de dos maneras: por veceras o turnos de todos los propietarios (comuneros), cada propietario tenia la propiedad de un día, varios o de medio según sus necesidades, estos se repartían el uso del molín y los gastos de mantenimiento aunque siempre había alguno más curioso que se encargaba de ello como el caso de José de Mungo en el Molín Veyo ; al acabar tenía la obligación de limpiarlo y deixalo en condicióis (apoñelo) para el que vese despós.

O por maquila si había un solo propietario (el molineiro) y este les cobraba en especie, es decir retiraba una cantidad del grano que llevaban a moler, por ejemplo un galipo por cada saco. Un caxoncín hasta,l pico., para sobrepasase se pasaba el rapón deixándolo al ras. Era el sistema de maquila, el molinero retira una parte proporcional a la cantidad molida, las mediciones se realizan por capacidad, utilizando para ello unos recipientes de madera, con una capacidad de 500 a 600 gramos. La maquila era la medida para cobrar en grano o harina los trabajos de la molienda.

Existía un tercer tipo que era de un propietario acaudalado para moler su propio grano.

Resulta interesante el sistema de medidas empleadas para el grano, que ha pasado de generación en generación hasta nuestros días y que aun es conocido por los viejos molineros. Así tenemos:

Un galipo o chapin equivale aproximadamente a 4 kilogramos: Medida de madera en forma de pala
Un copin (cuarta) son dos galipos: unos 8 kilogramos. Un zalemin son cuatro galipos. Una nega son dieciséis galipos.

Como el cobro de la maquila no se hacía delante del cliente se prestaba a picarescas habladurías, algunas veces recogidas en el cancionero popular

La molinera trae corales
y el molinero corbatín
¿De donde sale tanto lujo
si no sale del molín?

y otros

Vengo de moler, morena,

de los molinos de arriba,

duermo con la molinera,

olé, olé, olé,

no me cobra la maquila

que vengo de moler, morena.

Esta noche fui al molino,

no perdí la caminada,

dormí con la molinera

y molí lo que llevaba.

 Adivinanza:

Qué cosa tiene el molino,

precisa y no necesaria,

no puede moler sin ella,

y no le sirve de nada.

(El ruido)

Los molinos de agua podían ser de dos tipos, unos de rueda motriz horizontal, molinos de rodezno y otros de rueda vertical, las aceñas. Los primeros fueron los mas utilizados en Asturias y los que perduraron hasta nuestros días y los cuales aún podemos ver al lado de muchos riachuelos, los segundos más modernos apenas fueron empleados en el Principado.

 

 

DESCRIPCIÓN DE LOS ELEMENTOS              PRINCIPIO (arriba)

Empezaré por describir las edificaciones donde van alojados los molinos, estas en la mayor parte de los casos son construcciones muy simples de estructura muy elemental y levantadas a base de mampostería de baja calidad y generalmente cimentadas sobre lugares rocosos de las orillas del río.

Dentro de la gran variedad de molinos extendidos por toda nuestra geografía, hay un tipo que se repite con cierta frecuencia y que es el molino pequeño de un solo rodezno que es el que aparece en la mayoría de los riachuelos. Tiene planta rectangular, sin más huecos que la puerta de acceso y en ocasiones algún pequeño ventanuco. La cubierta a dos aguas, se adapta a los materiales que imperan en la zona y así tenemos molinos de pizarra, teja y teito de paja.

Consta de dos alturas sin comunicación entre sí, la inferior llamada infierno o bóveda, es el lugar donde van alojados los rodeznos, con una aberturas en forma de arco por donde se le da salida al agua hacia el río. En el piso superior o sala de moler, van alojados los mecanismos de trituración.

Los molinos pueden ser de un solo rodezno o de varios según la demanda y la cantidad de agua disponible en el lugar donde van a ser ubicados, en algunas ocasiones forman parte de la vivienda del molinero y están ubicados en el portal de entrada rodeados del resto de dependencias de la casa.

El más primitivo mecanismo destinado a moler el grano que empleaba la fuerza hidráulica fue, probablemente, un pequeño molino de rueda horizontal, rodezno o rodete, de aproximadamente un metro de diámetro, formado por un eje vertical en cuyo extremo inferior se le adosaban un número variable de paletas o cazoletas y cuya parte superior se unía a la piedra móvil.

Por su sencillez de construcción, este tipo de molino requería un mínimo de infraestructura, pero por contra precisaba la existencia de cursos de agua que, aunque no fuesen de un caudal considerable, poseyeran un alto grado de regularidad y rapidez. En las zonas donde los cursos de agua no tenían rapidez o caudal suficiente para hacer funcionar uno de estos molinos, se recurrió a la construcción de represas y de caídas de agua con el objeto de conseguir la necesaria potencia del chorro de agua que hacía girar el rodezno. A partir de este sencillo prototipo se desarrollaron todas las variantes del molino de rodezno, primero, y los molinos de rueda vertical, después. Su lentitud y pequeña capacidad de producción, que sólo los hacía utilizables para la molienda del grano de pequeñas comunidades, serán los dos factores más negativos.

Todos estos molinos son, en general, de pequeñas dimensiones, baja potencia y escasa capacidad de producción debido a la limitada cantidad de energía que se puede obtener con el rodezno sin la aplicación de ningún tipo de engranaje y transmisión, por lo que la piedra volandera gira tantas veces y a la misma velocidad que el rodezno.

En Villayón como ya comenté antes había muchos molinos, algunos todavía se conservan en buen estado. Concretamente en Arbón aprovechando el cauce río de la Acebal o “Río Pequeno” quedan tres molinos de  una muela harinera cada uno: El del Penón, “El Molín Veyo”, El Molín Novo”

Estas denominaciones de “Novo” (nuevo) o Veyo” (viejo) perduran en la actualidad pero tienen su significado en un momento histórico. 

Aparte de estos que se conservan en la actualidad se sabe que existieron otros como el ya comentado “Molín de Baxo” situado en las inmediaciones de la Casa del Molín de Baxo (Camping La Cascada), era de maquila. Y el denominado de “La Ponte” que fue anegado con la construcción del embalse de Arbón, de tipo comunal siendo sus propietarios:

En los Datos Catastro de Ensenada 1754 (Archivo General de Simancas) se relata: “El que se dice de Pedro Coon, montado sobre el arroyo de Arbón propio de Luis Martínez, le regulan trabaja los 5 meses del año y por la utilidad de sus maquilas en la forma expresada dos medidas y 11 maquilas de centeno, de mijo lo mismo, y de maíz 9 medidas y 12 maquilas; dista 500 pasos el que se dice del Penón en el expresado río propio de Juan Rodríguez Villamil y otros, y la 15 parte de Juan González, presbítero de Valdés; el que se dice de Fojos, en el mismo río, propio de Jazinto Fuertes; está inmediato el que se dice de la Puente en el expresado río propio de Joseph Garzía Cotarón y otros por estar algo deteriorado trabaja sólo 1 mes; el arruinado en el río de la Zoral propio de los vecinos, no le regulan nada”.

Cada comunero utilizaba el molino el día que le tocaba y se reparaba entre todos; si necesitaba más días los cambiaba a otro o molía en el Penón o la Ponte. El saco con la molenda se llevaba hasta allí generalmente con el caballo. Antiguamente se transportaba con el fuetse (follico, fuelle) o envase de piel de cordero y de uso normal para conservar la harina. El atacador es una especie de palo para llenar y presionar la harina en le fuelle. En la pared exterior del molino junto a la entrada suele existir una piedra grande incrustada para apoyar el saco y una herraduras para atar la caballería. En algunos molinos existe una especie de entrada denominada zaguán, en ella había unos ganchos colocados en el techo o en cargaderiro de la porta  para colgar la romana para cuando había que pesar el saco o talego.  

El último que se recuerda molía en el pueblo fue Suso del Ferreirín en el Molín Novo a donde llegaba con la burra y daba vuelta delante de la puerta. Las personas mayores todavía recuerdan aquellas situaciones con el burro cargado y con un candil en la mano porque se hacía de noche.  

Es de resaltar que la zona donde se encuentran es de singular belleza. En el tramo final del cauce río de La Acebal, poco antes de desembocar en una cola del embalse de Arbón. El río discurre en un delicado paisaje entre  lajas de cuarcita, pequeñas cascadas y árboles autóctonos. Nuestra idea es la restauración de los tres molinos, creación de un área recreativa y parte final de la llamada “Senda el balcón de Arbón” (Ver la página de Arbón en Internet http://macia.info)

Todo ello preservando el entorno natural, promoviendo actitudes que rescaten nuestro patrimonio cultural y sin perjuicio de otras actividades recreativas. Creemos que sería un punto fundamental del turismo rural del concejo.

Los molinos de rodezno y cubo son fáciles de montar: requieren poco espacio, un mínimo mantenimiento y tienen pocas averías, cuya reparación, además, no es costosa. El cubo permite adaptar los molinos a los cursos de agua de escasa corriente. La transmisión directa elimina los complicados engranajes de los ingenios de rodezno vertical. El rodezno dura varias décadas sin necesidad alguna de reparación.

Aunque cualquiera de ellos podría servir para la descripción del molino tipo, voy a realizarlo sobre la base del restaurado “Molín Veyo”.

Es de resaltar la dificultad para denominar a cada pieza por su nombre. En cada zona (a veces en cada valle) tienen un nombre determinado, aunque parecidas. Me he basado en la bibliografía existente y en conversaciones con los lugareños. Por eso motivo a veces figuran varias denominaciones.

En estos ingenios hidráulicos o instalaciones de molienda rural podemos distinguir los siguientes mecanismos: instalación hidráulica, mecanismos de rotación, mecanismos de trituración y elementos complementarios. 

Instalación hidráulica                                PRINCIPIO (arriba)

Presa.

Tal como ya expusimos, los molinos se situaban próximos a los ríos aprovechando lugares con un cierto desnivel. El agua es captada aguas arriba con un banzao (vanzao, trabenco) en el río o pequeño embalse, desviándola con una presa o canal, este tiene en su parte final un aliviadero o derrocadoiro (donde se puede desviar el agua) controlado con unha comporta; algunos tienen un camarao o pequeño estanque con el fin de almacenar el agua suficiente para el funcionamiento del molín. La longitud de la presa (... metros) depende de la situación y conduce el agua hasta la entrada del cubo o tubería  por donde se precipita  y sale por xiplo (tufo) para dirigir el agua sobre las paletas del rodezno (rueda motriz) haciéndola girar.

Entre la canal y la entrada del cubo se coloca la rexa o reja de madera o hierro, con el objeto de evitar la entrada en el molino de hojas, ramas, raíces y piedras que si pasasen al cubo podrían crear problemas.

Cubo

El cubo o “cales” conduce el agua desde la presa a la bodega o parte de baxo del molín. Es un conducto cuadrangular feito de madera o de piedra de cantería. Tiene un desnivel pronunciado (... metros), casi vertical, y se estrecha hasta llegar al tufo para que el agua caiga rápido. En la parte baja, casi junto a la salida, tiene una agujero o tapón de registro que se tapa con trozo de madera envuelto en un trapo, del tamaño que entre la mano para poder sacar malezas que podrían haber pasado por la rexa; si cae una piedra que no sale por este agujero se le ata con cordel y se extrae por arriba.

Tufo

Al final de cubo se encuentra tufo, xiplo, el saetillo, saetín o salibu espacio angosto en el extremo del cubo por el que el agua sale a gran presión. Se pueden colocar de diferente tamaño (buquiles o cuñas de madera) para hacer más estrecha la salida dependiendo del volumen de agua que haya en ese momento Superpuesto al tufo está la paradera, mecanismo cuya misión es desviar la corriente de agua fuera del campo de acción del rodezno, haciendo que este pare o arranque.

Mecanismos de rotación    

El mecanismo de rotación está compuesto por tres únicos elementos, una rueda llamada rodezno, que giran al recibir la presión del agua que sale por el tufo; un eje o árbol en el que van incrustadas las palas del rodezno y una viga horizontal o puente, llamada en algunos lugares marrana, donde se apoya todo el conjunto.

Se encuentra situado en el infierno, sótano o planta baja del edificio. Es el espacio en el que el rodezno recibe el agua del cubo.

 La rueda hidráulica o rodezno: (rodeno)

Es la pieza motriz del molino. Consiste, en esencia, en una rueda formada por un número variable de palas o cucharas, unidas a la maza del árbol y que gira en posición horizontal, en este molino en sentido contrario a las gujas del reloj. Estas paletas son de radios acabados en paletas por su extremo libre (a veces están unidas entre sí formando una especie de corona circular enrejada) y en cuyo centro se inserta verticalmente el eje del molino o árbol. Tienen la forma de cazo tallados en madera (el roble cobra mayor consistencia dentro del agua) o de metal sobre los que impacta el agua procedente del tufo o saetín.

La rueda se construye de madera de roble por su calidad y dureza, con un diámetro medio que oscila entre 80 y 180 cm (en este caso 100cm), y una anchura entre 15 y 20 cm.    16 palas

Antiguamente los rodeznos se hacían de madera (de humeiro o roble) y los realizaban molineros expertos o carpinteros especialistas. En los molinos actuales estos rodeznos se pueden hacer  metálicos.

Había dos tipos de ruedas hidráulicas las cerradas o de cajones y las abiertas o de palas, formado por una serie de palas a modo de cucharas radiales.

En Asturias fueron estas últimas las que se emplearon en la mayor parte de las ferrerías.

La altura de caída del agua era, por término medio de 2,5 a 3 metros, y las velocidades de giro entre 25 y 30 golpes por minuto.            

El rodezno no apoya directamente sobre el suelo, sino sobre un madero o tabla (la marrana) que por una parte afinca en el tarrén de la bodega y por la otra está unido a un cable vertical que llega al piso del molín, el alivio, también se le denomina pina o levadoira, desde arriba se puede bajar y subir con un tornillo y una manivela horizontal, de las que usaban para el freno de los carros, se consigue subir y bajar la piedra móvil; con lo que se puede regular el grosor de la harina o sea lograr moler más gordo o más fino respectivamente.

Por debajo del rodezno en algunos casos existe una piedra, el sapo, en cuyo centro estaba el ovo donde apoyaba el árbol, barrón, o tronco gordo de madera que transmitía el movimiento a la muela móvil , de riba, por medio de la celdoreya, barra de hierro que encaja en el barrón y por arriba en la cara inferior de la mola volantera, pasa a través de agujero central (bulse) de la muela fija fijada con madera de figueira para impedir que el grano cayese abaxo. También se le pone, ahora, un rodamiento de bolas que además facilita el giro.

El rodezno puede disponerse en diferentes formas con respecto al agua que lo impulsa; fundamentalmente son dos: la inmersión del mismo dentro de la corriente, la cual lo impulsa por su propia fuerza, o la disposición del rodezno de forma que reciba el impacto de un chorro de agua dirigido hacia sus palas creado artificialmente. En este último caso el agua debe ser captada, conducida y dirigida para dar lugar al chorro, siendo la más habitual la construcción de una presa destinada a desviar parte de la corriente de un río. o debaxo

Eje vertical o árbol 

Consta del barrón de madera gruesa que une el rodezno con la muela a través  de la inera. Se conoce también como fuso, arbul, raposo..

La inera es la parte superior del barrón, de hierro, encaja en la bulse para hacer girar la muela. Puede ser también pion o puin.

Elemento de transmisión del movimiento desde el rodezno a la piedra volandera. En su parte inferior termina en un huevo (huevo)o peón, que gira en el sapo, sapa, puente, peonera, pionera o escalina. Los dos son de piedra en los molinos más antiguos, mientras en los modernos son de hierro.

El eje esta compuesto de una parte superior de hierro que cruza la muela fija del molino, y que en su extremo lleva la cruceta o "inera" que encaja en la muela móvil arrastrándola en su giro y de una segunda parte de madera de sección cuadrado o circular donde van encajadas las palas del rodezno, la maza. El extremo inferior del árbol se apoya sobre una especie de cojinete, consistente en una piedra oval, la peonera o sapu, pixadoira, sapa o pieza de hierro o piedra donde se apoya el extremo inferior del barrón (fuso que va encajada en una viga horizontal denominada el puente o marrana. punticiecha (extremo).

El extremo superior se le denomina parafusa tiene un elemento a modo de barra encajado en el árbol del rodezno, soporta la lavija sobre la que descansa la muela volandera.

Viga horizontal o marrana

Puente o marrana: pieza ubicada en el infierno o sótano que sirve de apoyo y permite el ejercicio de la rangua. En ella va encrustada la peonera, pieza de hierro o bronce.

En el otro extremo dispone de un elemento, levadora, que a modo de palanca permite graduar la distancia entre las muelas al subir o bajar la rangua.

Rangua: pieza móvil apoyada por un extremo en el puente y que aloja el cojinete del gorrón del árbol.

Cruz: elemento que se dispone sobre la rangua y sobre el cual ejerce los giros el árbol.

Huevo (ovo): gorrón de piedra de la base del árbol que se apoya en la rangua y permite los giros del rodezno.

En algunos casos está provisto de una llave metálica que regula la salida del agua al deslizarse sobre él o de un cierre estanco. En nuestro caso tiene una paradoira.

Parafuso también se le denomina a la barra de hierro. La lavija es la cruceta que encaja en la muela móvil

Mecanismos de molturación

Moxega (muxega)

Tolva o depósito troncópiramidal invertido que recibe el grano a moler y que a través de un orificio en su parte inferior, permite la salida de los granos hacia la canaleta.

 Canaleta (canarea, canaletina caleya, cuerno, cuernao o canalillo)

Canal de madera labrado que recibe el grano de la moxega y lo deposita en el ojo (bulse) de la muela volandera. Se puede graduar la caída de grano variando su inclinación regulada por un cordel que va desde su extremo hasta una especie de torno adosado a la moxega

 Tarabica, talandroira, carraca, fracalesa, molinete: 

Dispositivo orientado a producir una vibración sobre la canaleta a fin de favorecer la precipitación del grano en el ojo de la muela volandera. Es como rueda dentada dispuesta verticalmente que da vueltas a la vez que el barrón y mueva la canaleta produciendo un traqueteo característico (tloc, tloc, tloc...).

Oyo

Agujero a través del cual se introduce el grano en la muela volandera

Muelas  

Muela volandera

Gran piedra circular que gira para triturar los cereales. Su diámetro (alrededor de un metro), en este caso es de 80 cm, es proporcional al de la fuerza motriz. Su grosor depende del desgaste, inicialmente suelen tener 40 cms. y se desechan cuando (después de haberse lastrado varias veces) les quedan unos pocos. Gira con el fin de permitir con su rozamiento sobre la primera, la molturación del grano. Poco a poco va cayendo el grano por el oyo, agujero que lleva la rueda superior, esta al girar sobre la inferior o frayón produce la molturación del grano, convirtiéndolo en fariña que se va depositando en el merendal.

Las molas son ásperas con el fin de que al rozar roturen el grano, además tienen unos canales o regos, unos radiales y otros más cortos para facilitar que la harina salga para afuera. Con el tiempo iban desgastándose entonces había que desmontarlas con la ayuda del guindastre o mecanismo móvil, como si fose una grúa con abrazadeiras, levanta y aparta la mola superior para poder labrar con un pico las caras de las dúas pedras, esta labor es trabajosa y poco apetecida por el molineiro. También desbasta mucho las muelas el grano verde (yento), q´ecudiyaba el molín, o que siguiese funcionando sin grano para moler (andar a os corzos, ye decían).

La caída debe ir en relación con la rapidez de giro de la muela y con la cantidad de agua existente, si giran rápido es necesario darle a la civera para que caiga más grano.

Estas piedras eran de distinta calidad según la molenda fose de meiz o de trigo. En esta zona se utilizaban pedras de Boal o de Mondoñedo, que al ser blandas gastábanse fácilmente y soltaban un polvo que hacer coger a la farina un aspecto más ablancazado, curiosamente esta harina era , por ignorancia preferida de la gente. Las pedras traídas de Santander o francesas eran más duras y tardaban más en gastarse

Frayón o muela solera (barranco)

Piedra inferior, fija. La superficie destinada a la molienda se pica en estrías cuasirradiales en sentido inverso a las de la muela volandera. Suele ser más dura que la otra.

Tambor:

Armazón cilíndrico de madera que recubre el conjunto de las dos muelas. Su finalidad es conseguir que la harina no caiga afuera presentando una abertura por donde sale la harina al caxón.

Así y todo siempre veremos las dependencias del molín cubiertas de una polvo blando de farina fina, a luria, y que en algunos sitios se aprovechaba para darlo  a las vacas en celo, como recoge Fernández Vior en Vegadeo.

 Caxón, merendal, berendal, harinal, branzal, baranzal, brandal, brandial o brandoiro:

Recipiente de forma cúbica dentro del cual cae la harina. Después se peneira.

Elementos complementarios

Guindastre (cabria)

Mecanismo móvil, como si fose una grúa con abrazadeiras, levanta y aparta la mola superior para poder labrar con un pico metálico las caras de las dúas pedras, esta labor, picar el molín,  es trabajosa y poco apetecida por el molineiro.

Cribra pea

Elemento para peneirar la farina. En algunas ocasiones esta acoplado con una polea al giro del árbol.

Maquila

Cajón para medir. Medida que se cobraba por moler, solía ser media maquila por casa galipo (4 Kgs) de farina molida. Una maquila equivale a medio kilo de farina.  Ver introducción.

Paradoria (aparador, piadoira):

Es un tabla que desde arriba se desplaza para que deje pasar el agua y si se baja desvía el chorro con lo que el molino se detiene. En nuestro caso tiene una articulación que va unido con un cordel a un trozo de madera (trapela), al tirar de él se abre el paso del agua y esa madera se coloca en el fondo de la moxega cargada de grano, cuando el cereal se termina es trozo de madera se desplaza arriba y hace caer la paradorira . Así se evita que el molino no trabaje en vacío. 

Moxega. Muela superior o volantera, móvil. Muela inferior o frayón, fija. Ambas tapadas por el tambor. Levadoira o alivio. Tarrén. Rodezno. Ovo, sapa. Puente o marrana. Xiplo, tufo.  Barrón e inera. Caxón. Solera...

CENSOS

Censos (Catastro): Ensenada 1753. Caveda 1818. Madoz 1850. V. Vallina 1928 

Censo actual de molinos de Villayón

Río Acebal         
Nombre Parroquia Superficie Molares Cubo (m) Propiedad Conservación Observaciones
Penón Arbón 1   Maquila Bon Anexo
Molín Veyo Arbón 1 Comunal Restaurao
Molín Novo Arbón 1 Comunal Malo
La  Ponte Arbón   Comunal Restos
Río

 

    

MOLINOS DE ARBÓN                            PRINCIPIO (arriba)

 

"Molín del Penón"

Junto a la cascada del pozo Mouro, propiedad de la Casa del Piñeiro, de maquila; también se denominó “Molín de Riba”, en contraposición con el “Molín de Baxo” del cual ya no quedan restos. Estos debieron de ser los molinos más antiguos. El del Penón tuvo una época de gran esplendor puesto que como anexo estaba dotado de una maquinaria muy moderna para aquellos tiempos y una fábrica de madreñas.

 

"Molín Novo"     

“El Molín Novo”, unos 400 metros más bajo del cauce del río, junto a una cascada denominada de “La Olla”. Fue destruido por una “arriada” y posteriormente reconstruido aunque en al actualidad se encuentra en mal estado.  

De tipo comunal siendo sus propietarios:

 

MOLÍN NOVO DÍAS
Anita 1
Bartalo 1
Cosmén 1
Magdalena 1
Llucas 1
Molín de Baxo 3
Pepellón 1
Rasariba 2
Valle de Antón 1
Suso de la Collada 1
  18

 

 

"Molín Veyo"       

Unos 500 metros más abajo del "Molín del Penón" se encuentra “El Molín Veyo”, cuya restauración se ha realizado en 2001 con subvención de la Consejería de Educación y Cultura, promovida por Adolfo García Fernández de casa del Castedo y Laureano Sánchez López de casa Macía.

Es de tipo comunal siendo sus propietarios:

 

MOLÍN VEYO DÍAS
Casúa 2
Castedo de Riba 1
Ferreiro 1
Macía 1
Marcos 1
Mungo 1
Rasabaxo 1
Regobaxo 1
Joaquín de Cotarón 1
  10

 

 Otros 

"La Ponte"

 

 

MOLÍN DE LA PONTE DÍAS
José de la Collada 1
Campo 1
Cabanas 1
Caleyo 1
Regoriba 1
Roque 1
Evaristo del Cotarón 1
Caseiro (Piñeiro) 1
  8

 

PLATOS CON HARINA DE MAIZ                              PRINCIPIO (arriba)

A finales del siglo XVI llegó  al puerto de Tapia de Casariego el primer cargamento de maíz procedente de América; la primera cosecha de este grano, que tanta importancia tendría para la mesa y la economía de muchas partes de España, se logró en Asturias en 1605. Desde esta fecha los campesinos asturianos no han parado de cultivarlo y poco a poco la alimentación se fue modificando y los platos típicos se completaron con los que tenían a la harina de maíz como principal ingrediente.

El pan de maíz era el alimento base de todas las comidas ya sea intriyado con leche o caldo. El campesino consumía harina de maíz de todas las formas: pan, farrapas, boroña, torta...

Se conoce un dicho que habla de la monotonía de la dieta:

                                    Por las mañanas fariñas

                                    Al mediodía rapón,

                                    A la noche mangarao

                                    Estas tres comidas son.

La harina de maíz se obtiene de la molienda tradicional de la gramínea Zea mays. Es de color amarillo y sabor característico.

La harina de maíz con agua y sal es bastante sabrosa sobre todo si se hacía de maíz tostado.

El maíz se plantaba junto a las fabas, se hacían morenas y se despanoyan dejando las canas para el ganado o cuitar. Para quitarle las hojas que cubren la espina se organizaban esfoyóis con la ayuda de los vecinos. Se contaban los chismes del pueblo y el dueño al final invitaba a una bebida, en algunos casos cantaban y no era raro organizar un pequeño baile donde tocaba alguna acordeón o gaita. Las espigas (panoyas) una vez esfoyadas se llevaban a secar al desván o al cabazo o sin quitarles del todo la hoja se colgaban de una viga en riestras (enrestrar).Las panoyas, una vez secas, se desgranan separando el carozo y el grano se llevaba al molín para molerlo y como proceso final se peneiraba la harina.

Composición de harina de maíz. (análisis medio por 100 g)

            Valor energético.................... 340 Kcal (1459 Kj)

Proteínas ...................................................... 9,5 g

Hidratos de carbono...................................... 70 g

Grasas ......................................................... 3,5 g

Fibra alimentaria ........................................... 0,9 g

Gliadina  ....................................................... Ausente

Pero es deficiente en ácido nicotínico, por eso la alimentación en base a a harina de maíz producía el “mal de la rosa” o pelagra.

Su proteína no forma gluten, por lo que es apta para los enfermos celíacos. A diferencia de los demás cereales, la harina de maíz contiene precursores de la vitamina A (Beta-caroteno), es muy rica en yodo (80 ug%), vitamina B6 y baja en sodio.. Obra como laxante gracias a que su celulosa aumenta el peristaltismo (movimiento de los intestinos). Contiene más proteína que el arroz pero menos que el trigo lo que contribuye a estimular el crecimiento y a la formación de los músculos y el esqueleto.
Sin embargo, el porcentaje de proteína utilizable por nuestro organismo es el menor entre todos los cereales, por ello suele combinarse con leguminosas (más ricas en lisina, uno de los aminoácidos esenciales.).

Diversos estudios científicos han demostrado que el maíz, al igual que otros cereales integrales, contiene compuestos conocidos como inhibidores de proteasa, conocidos por prevenir el cáncer en animales de laboratorio

Del aceite de maíz, decir que aparte de sus virtudes dietéticas es recomendable para freír por tener la temperatura de ebullición más alta que la de otros aceites.
El aceite virgen de germen de maíz, por su sabor dulce es muy adecuado para repostería y variados guisos con otros ingredientes.

En cuanto a los derivados del maíz que podemos adquirir en las tiendas de alimentación, mención especial para la maicena o almidón de maíz que es un espesante muy utilizado en repostería y en la elaboración de salsas por su sabor neutro.
Podemos adquirir el maíz en forma de mazorcas, maíz dulce fresco desgranado (en latas, tarros de cristal o congelado), granos de maíz secos y enteros, sémola, harina, copos, ‘corn flakes’, gofio, maíz para ‘palomitas’...

PAN DE MAÍZ (Cocer una fornada de pan) 

Ingredientes:

            Harina de maíz

            Agua

            Sal

            Fermento (formento)

Preparación:

Se calienta el agua agregándole sal gorda en una proporción de un puñado por cada medida de maíz (una medida= 7  Kg.). Normalmente se cocían 7-8 medidas de maíz para una semana para una familia de 10-12 personas.

En un cajón con patas y tapa (la maseira) se pone la harina, se hace un hueco en el medio y se le echa el formento (pasta que se conservaba de la masa de la semana anterior en una taza de barro con sal gorda por encima) que se revuelve con la harina. Este formento se solía masar con algo de harina para darle mayor volumen.

Se le va echando agua bien caliente y se va amasando hasta conseguir una pasta blanda (es fácil de amasar, no se pega, cuanto más se amasa mejor queda la pasta). Después de amasada se junta en un montón, se deja crecer la pasta o espellir, tapado con una manta, hasta que empiezan hacerse como unas grietas (señal de que puede ir la horno).

Se enciende el horno que se calienta con leña seca; para saber que el horno está a temperatura ideal (roxao, blanco) había varias costumbres, una era hacer con un puñado de paja un atado o bencello que echaban en el horno mientras rezaban un Credo, si el bencello doraba pero no quemada estaba el horno en condiciones óptimas para meter la masa. Pero en general la experiencia era suficiente.

Entonces se empezaba hacer las hogazas en una especie de palangana o bacito (mesorio) hecha de madera. Se echa una porción de pasta y cogiendo el mesorio con las dos manos se va moviendo la hogaza de manera que se va redondeando.

A continuación esta hogaza se echa en la peiza, especie de pala de madera que sirve para introducir las hogazas dentro del horno (con un poco de harina para que no pegue)   y también para sacarlas.

El tiempo de cocción es de dos horas y cuarto a dos horas y media. Se sabía por el color. A veces ponían a la entrada unos bollíos, que se sacaban para probar el estado

Cuando se cocía el pan para la semana se apartaba un poco de pasta para hacer un rapón de maíz. Este se hacía con la berza encima del molde y la pasta de maíz mezclada con trozos de tocino que se iban guardando durante la semana del que se cocía con el caldo, se le añadía un chorizo o una longaniza según la abundancia y tres o cuatro cebollas. Y se cocía.

FARRAPAS

También fariñas, fariñes, farrapes y papas, según las zonas. Son las pulientas, polendas, jarrapas o gachas de otras regiones. Es harina de maíz cocida con agua y mojada con leche.

Ingredientes: 4 personas

400 gr de harina de maíz, tostada ligeramente para darle un gusto más agradable, muy fina y recién molida (así evitamos su rápida oxidación).

algo de agua fría

2 litros de agua hirviendo

un poco de leche caliente

1 cucharada de mantequilla

sal

Preparación: 

En un pote amplio (lebrillo) se pone la harina y se deshace con el agua fría, operación que se efectuará con el auxilio de una espátula de madera o batidor, hasta conseguir un puré de espesa consistencia.

Dispóngase encima de la lumbre una cacerola con el agua hirviendo y se le va echando la harina de maíz que previamente hemos desleído, sin cesar de remover insistentemente con objeto de que las fariñes resulten finas. Déjese cocer muy suavemente por espacio de una hora y media, pero sin olvidarse de removerlas frecuentemente. Un cuarto de hora antes de darse por terminada su cocción, y teniendo en cuenta que habrán espesado en demasía, se echa la leche caliente; la sal y la mantequilla se incorporan, también, a la composición.

Otra forma: Se pone litro y medio de agua en un pote, cuando esté templada se añade la harina, 10-12 cucharadas y cucharada pequeña de sal o algo menos. Al principio se debe trabajar muy bien para que no salgan grumos y después lentamente para ir cociéndolas despacio y durante mucho tiempo, casi una hora. Las fariñas tienen que cocerse bien para que logren su punto.

Ya cocidas se pasan para platos, se dejan reposar unos momentos y se toman templadas o frías acompañadas de leche. Tradicionalmente se comen las fariñas o farrapas, tomándose cucharadas de ellas y remojándolas a continuación en el tazón de la leche, donde se empapan. Otro sistema consiste en poner las fariñas en platos soperos, sin llegar al borde para poder echar leche al plato y aclarar dichas fariñas al gusto de cada uno. También se pueden tomar con azúcar y mantequilla todo mezclado. O se hacía un agujero en el medio donde se ponía manteca.

Para darles un punto más delicado, al final de la cocción, se les puede añadir una buena cucharada de manteca de vaca. En algunos lugares las preparan con agua y leche, incluso con yemas de huevo; también con harinas mezcladas de maíz, trigo, escanda o centeno; pero las auténticas son de maíz, aunque es de suponer que en el pasado se preparaban con escanda o centén.

Una cena del pasado, en Asturias, consistía en un plato de caldo de pote del mediodía y detrás fariñas con leche. Todo ello de muy buena calidad.

Si quedan de un día para otro se suelen tomar pasadas por la sartén, fritas con un poco de grasa.

En algunos lugares se preparaban farrapas con patata y verdura (gurupo). Se calienta el calado y se va añadiendo la harina de maíz

BOROÑA

Al pan de maíz se le llama boroña en el norte de España. Plato popularísimo en Asturias que poco a poco fue desapareciendo por la entrada del trigo. Es necesario rescatarla del olvido y celebrar jornadas gastronómicas en torno a ella.

Su calidad depende de la de la harina. El moler bien el maíz es un arte que tienen algunos molinos y molineros que no se debe olvidar.

La masa y la cocción se hace de la misma forma que el boronchu. La cantidad de harina depende del tamaño que se desee par la boroña.

Se amasa la harina de maíz con un poco de sal y agua y se deja reposar, tapada con un paño húmedo, durante unas 8 horas hasta que fermente.

Se ponen hojas de col abiertas en un molde y se vierte la masa dentro, se cubre con hojas y se cuece al horno durante 1 ½ horas aproximadamente. Aunque no tiene la misma consistencia que el pan de trigo, en algunos lugares es muy apreciado para acompañar determinados platos

El pan de boroña dura perfectamente unos cuantos días.

EL BORONCHU O BOROÑO PREÑAO

Pan de harina de maíz con chorizo y tocino en su interior.

Ingredientes:

6-7 Kg. de harina de maíz

1 Kg. de harina de trigo

Agua

Sal

Chorizos.

Tocino.

Hojas de verdura

Preparación:

Se enciende el llar unas horas antes con madera de roble o castaño para que las piedras estén bien calientes.

Se toma la harina de maíz muy fina se mezcla con la de trigo y se trabaja la masa con agua caliente y sal. Preparada la masa se parte en dos, se coloca una de las partes sobre unas hojas que pueden ser de verdura, y sobre ella se colocan chorizos y trozos de tocino, algo de jamón, pollo o conejo de casa guisado. Se tapa con el resto de la masa, se rematan bien los bordes y se cubre con hojas de verdura para que no se manche de ceniza. Se cubre de nuevo con hojas de fuleto y después con ceniza de la leña del llar y brasas y por último una grana de hierba que es la que conserva el calor. Se deja cocer toda la noche. Con esas cantidades da para 20 personas.

Se preparaba en muchos lugares sobre en el Occidente de Asturias.

RAPÓN DE MAÍZ

Es una torta de maíz con tocino y cebolla, se cuece en el horno de leña y se debe de tomar caliente. Es una vieja receta que en los últimos años ha resurgido como plato típico en las verbenas de las fiestas locales

Ingredientes:

Harina de maíz

Harina de trigo

Fermento

Una cebolla grande

Un trozo de tocino

(2 chorizos) El original no los lleva

Berzas

Sal

Preparación:

En un cazo se cuece el tocino y la cebolla, echando una pizca de sal.

En otro recipiente se echa la harina de maíz, un puñado de harina de trigo para mesturar y el fermento.

Se amasa todo junto muy bien y se deja fermentar (espellir). Cuando haya subido se extiende con la mano encima de las berzas para que no queme previamente colocadas en la bandeja del horno.

Opcional: Se trocea el chorizo y se echa encima de la pasta presionando con los dedos para que quede cubierto.

Se mete al horno bien caliente hasta que se vea que la pasta está cocida. Si es posible se sirve caliente.

En algunos lugares ponen el tocino y la cebolla en crudo y dejan el rapón toda la noche cociendo en cenizas del llar.

TORTOS (Tostos)

Ingredientes:

300 gr. de harina de maíz.

50 gr. de harina de trigo.

Agua y sal.

Preparación:

Realizamos una masa con la harina de maíz y la trigo, sal y poco de agua templada. Se aplana. La repartimos en pequeños trozos que extenderemos con la ayuda de un paño húmedo para que no se peguen. Cuando hayamos dado la forma a los tortos, los freímos en un sartén con abundante aceite, con un poquito de sal en cada uno.

También se emplea para acompañar a distintos platos: potes, pescados, carnes... en lugar de pan de trigo. O para untar con queso fresco.

EMBERZADOS

Ingredientes:

          Cebolla

          Harina de maíz

          Grasa de cerdo

          Sangre

          Sal

          Pimentón

          Hojas de verdura

Preparación:

En un recipiente se pone la cebolla picada, la grasa de cerdo, la sangre, sal, pimentón y se va mezclando todo con harina de maíz; con esta masa se forma unos rollos de tamaño regular que se envuelven en hojas de verdura y se atan, poniéndolas a cocer en los potes y o simplemente en agua durante media hora o algo más.

Si acompañan a los potes se sirven con las carnes. Son muy parecidos los Muñacos.

HARINA DE MAIZ FRITA

Un desayuno típico de Bari en la antigüedad eran las sgagliozze (harina de maíz frita) que se vendían, por dos liras y calientes delante de las puertas de las casas del casco antiguo a los muchachos que iban a la escuela. Hoy en día todavía hay alguien que las prepara para venderlas en la mañana del sei de diciembre al terminar la primera misa por San Nicolás.

Preparación:

En una olla, eche agua y sal y lleve a ebullición, vierta lentamente de la mano cerrada la harina de maíz y mezcle sin parar con una cuchara de madera.

Cuando la harina esté amalgamada, viértala y tienda hasta obtener una capa espesa como 1/2 centímetro. Corte muchos cuadraditos de unos diez centímetros de lado y fríalos en aceite de oliva.

 

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FOTOGRAFÍAS DE LOS MOLINOS

 

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